sábado, 19 de mayo de 2018

En A Pontenova la gente respondió con una negativa total a la subasta de Hacienda

Imagen de una finca en Mallorca.

Fuente: Cuartopoder

En A Pontenova (Lugo), donde la tierra, como en toda Galicia, está más repartida que el gordo de Navidad, la gente respondió con una negativa total a la subasta de Hacienda de 49 parcelas rústicas. Ni un solo postor. En este pueblo con alcalde del PSOE (Darío Campos) no se registra despoblación y el número de parados registrados es de 67. La riqueza de A Pontenova fue en otro tiempo el hierro de las minas de Vilaódriz. Pero de aquello sólo quedan las cinco monumentales torres de ladrillo de los altos hornos.

La economía de A Ponte se basa en la agricultura y la ganadería, que emplea al 40% de la población activa. Siendo la explotación maderera (además del trigo, el maíz y la patata) una apreciable fuente de ingresos para sus casi 3.000 habitantes, la oferta de suelo del Estado debería ser aprovechada para obtener rendimiento a largo plazo, pero según algunos vecinos, “Hacienda se cree que todo el monte es orégano y pretende cobrarlo a precio de prado”. Desde el ayuntamiento sólo aportan una explicación a la falta de postores: “Pregunte usted a los de Hacienda”.