martes, 20 de febrero de 2018

Historia de las minas de Villaodrid (13). La SMV durante la guerra europea por Gabriel Ramallal

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Historia de las minas de Villaodrid (13). La SMV durante la guerra europea por Gabriel Ramallal

Un mes después del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria ocurrido el día 28 de junio de 1914 en Sarajevo, el imperio austrohúngaro declara la guerra a Serbia lo que conduce, por el juego de alianzas que se habían ido forjando en los años anteriores entre algunos países europeos, a que en los primeros días de agosto vayan incorporándose al conflicto Rusia, Alemania, Francia y Gran Bretaña.
La SMV que, desde abril de 1914, ya sólo vendía mineral en el mercado alemán se ve afectada de lleno por el conflicto bélico; el día 4 de agosto José Ortiz escribe a Juan Correa diciéndole que se da por seguro el cierre del Canal de la Mancha por parte de Inglaterra, con el fin de impedir el suministro de materiales estratégicos a Alemania. Las ventas de la SMV a lo largo del año fueron las siguientes (Tabla 13.1):

En los primeros días de agosto realiza su último envío, de 3.603 toneladas de mineral rubio, a Alemania. A partir de ese momento se toman decisiones importantes; en primer lugar se cancelan todos los trenes de mineral y se mantienen exclusivamente los de viajeros, aprovechando estos para trasportar algunas toneladas de mineral en vagones tolva. En este sentido el gerente de la sociedad autoriza a José de Pontes para que proponga a los trabajadores ferroviarios el establecimiento de turnos, de forma que la reducción prevista de la mitad de la plantilla permita que todos continúen trabajando haciéndolo un día sí y otro no. El día 14 de agosto comunica al Gobernador Civil de Lugo que el Consejo de la sociedad había decidido reducir el trabajo en las minas a un laboreo de 100 toneladas diarias y a finales de mes escribe a Santiago Aleson, el proveedor de carbón de Gijón, diciéndole que se había tomado la decisión de apagar los hornos de calcinación; el trabajo en las minas se reduce a menos de 100 trabajadores y en algunos meses a meras labores de mantenimiento. El 31 de agosto se recibe un pedido de 8.000 toneladas de mineral rubio con destino a Swansea a entregar en el mes de septiembre por lo que se da orden de aumentar el laboreo hasta las 250 toneladas diarias. Finalmente, en diciembre, se embarcan 326 toneladas con destino a la empresa Nueva Montaña en Santander.
El 5 de noviembre se confirma de forma oficial el cierre del Canal de la Mancha para los artículos considerados contrabando de guerra, entre los cuales están el mineral hematites y el arrabio (A-1). El 11 de noviembre se reciben noticias en el sentido de que el mineral fosforoso sueco estaba exento de la declaración de contrabando y, poco después,  el gobierno español inicia gestiones ante Inglaterra al objeto de lograr esa exención para los fosforosos españoles, como era el caso del mineral de Villaodrid. La respuesta del ministro inglés fue lacónica y contundente: la buena calidad del mineral español le hace útil para la fabricación de cañones, lo que no ocurre con el mineral sueco.
A principios de 1915 se consigue la venta de un cargamento con destino a Inglaterra. A la restricción casi absoluta en las ventas de mineral se une el extraordinario incremento en los precios de los fletes y en los seguros marítimos debido al riesgo de navegación. Así, en los inicios de 1916 un envío con destino a Inglaterra se cierra a un valor CIF de 33-3 chelines la tonelada, de los que al flete y al seguro debían corresponder más de 20 chelines. Esto es determinante para que la SMV decida la compra del vapor Vizcaya al que cambian el nombre por el de Villaodrid.
A mediados de 1915 José Ortiz le resume a Antonio Comyn, consejero de la SMV y senador, la situación económica de la sociedad. Las necesidades financieras de la empresa ascendían a 50.000 pesetas al trimestre; 10.000 mensuales para gastos y 20.000 trimestrales para pagar el cupón de las obligaciones vivas. Poco después se produce una noticia que da un respiro a la sociedad minera; el Banco de España avala una línea de crédito a las empresas exportadoras que ofreciesen como garantía el valor de mercado de sus existencias en condiciones de ser vendidas. Inmediatamente se inician conversaciones con el Banco de Bilbao que fructifican, el día 30 de septiembre, en un primer préstamo de 200.000 pesetas (A-2) garantizado por 26.601 toneladas de existencias en estado de embarque. En posteriores cartas de 27 de diciembre de 1915 y 24 de marzo de 1916 se despachan documentos formales poniendo a disposición del banco 6.600 toneladas adicionales cada vez, como garantía de sendos préstamos de 50.000 pesetas.
Finalmente, dados los buenos resultados económicos obtenidos por el vapor Villaodrid, en abril de 1918 se decide la compra de otros dos vapores, el Algorteño y el Arriluce, para lo cual se aprueba una ampliación de capital de 4.000.000 de pesetas que se inscribe en el Registro Mercantil de Vizcaya el día 19 de abril de ese año; en el protocolo se autoriza al Consejo de Administración (A-3)  para que fije plazos, pida dividendos pasivos y todo lo que se relacione con la emisión y colocación de las acciones. Esta adquisición no dio los frutos esperados ya que a la finalización del conflicto bélico, formalizada el 11 de noviembre de 1918 en que Alemania aceptó las condiciones del armisticio, los fletes volvieron a la normalidad.
Durante todo el periodo bélico, con el cierre del mercado alemán y las muy escasas ventas a Escocia, consecuencia del desprestigio que en ese mercado, a partir de 1911, tenían los minerales rubios de la SMV, las ventas (A-4) de la empresa minera se ven reducidas a la mínima expresión, tal como se expone en la tabla siguiente (Tabla 13.2):

Lo que da una media de 13.334 toneladas para cada uno de los cinco años (A-5). Finalmente, la SMV consigue alquilar parte de su material ferroviario a la Minero Siderúrgica de Ponferrada, en concreto dos locomotoras y veinticinco vagones tolva; este alquiler persistía en 1920.
 Aclaraciones a la entrega 13 de la historia de las minas de Villaodrid

Uno. La declaración del Foreign Office dice: “The following articles are made absolute contraband: sulphuric acid, armour plates, hematites iron ore and hematites pig iron, iron pyrites…”. El cierre del Canal de la Mancha permitía a Inglaterra un control muy significativo sobre los barcos cargados con destino a Rotterdam pero el transporte desde Suecia a los puertos alemanes del Báltico, por ejemplo el de Kiel, quedaba fuera de su área de influencia; esto puede explicar en parte la exención a los minerales suecos ya que era inevitable su acceso a las siderurgias de Renania y Westfalia aunque su transporte en territorio alemán resultase bastante más oneroso.

Dos. El 30 de septiembre la SMV remite al Banco de Bilbao un documento formal poniendo a su disposición, en garantía de su giro de 200.000 pesetas 22.533 toneladas de mineral rubio a 8 pesetas por tonelada y un valor de 180.704 pesetas y 4.068 toneladas de mineral calcinado a 9 pesetas por tonelada y un valor de 36.612 pesetas.

Tres. Aunque tengo pendiente la comprobación documental, creo que la ampliación de capital se suscribió en especie con la entrega de los dos vapores.

Cuatro. Fuente: Criaderos de hierro de España. Tomo IV. Hierros de Galicia, en el trabajo de José Antonio Gómez Martínez “la Sociedad Minera de Villaodrid y el ferrocarril de Puente Nuevo a Ribadeo”.

Cinco. Es probable que en 1919 una parte importante de las siderurgias alemanas estuviesen paradas debido a que dentro de las altísimas indemnizaciones de guerra impuestas a Alemania se contemplaba la incautación de locomotoras y de maquinaria industrial. Tuvo una enorme repercusión la indignación del gran economista inglés John Maynard Keynes, asistente en concepto de asesor de Gran Bretaña en las conversaciones sobre indemnizaciones de guerra que derivaron en la firma del tratado de Versalles el día 28 de junio de 1919. Keynes estaba convencido de que las desmesuradas indemnizaciones exigidas derivarían en otro conflicto armado en fechas no muy lejanas, argumento que plasmó en su libro “Las consecuencias económicas de la paz” que tuvo resonancia mundial.