jueves, 1 de febrero de 2018

Carlos García Varela (Mondoñedo,1955), antiguo director de BBVA de A Pontenova, último empleado de Banco de La Coruña

.





«Entré de botones, como todos, cuando tenía 13 años y ahora soy el último mohicano»

De entrada sorprendía la afirmación de Amador Rego: «Del Banco de La Coruña solo queda en activo un empleado». 

Pese a los años transcurridos desde que la entidad fue absorbida (el mismo día el Banco de Bilbao también se quedó con el Banco Asturiano, el castellano y el de Irún en una de las primeras fusiones de la banca española), ahí sigue al pie del cañón Carlos García Varela, nacido en Mondoñedo el día 6 de abril de 1955. Ahora está en la oficina del BBVA de A Pastoriza, en Lugo, pero ya estuvo en otras de esta zona. 

-¿Cuándo entró a trabajar? 

-En el mes de junio de 1968. Entré de botones, como entrábamos todos entonces, cuando tenía 13 años y ahora, como le digo a Amador Rego, soy el último mohicano.

-¿Podía trabajar ya con 13 años? 

-Al principio mi padre tenía que firmarme las nóminas porque, oficialmente, yo no podía trabajar. Empecé cobrando 750 pesetas. El ingreso efectivo en el banco lo hice el día 1 de febrero de 1970 en la oficina de Mondoñedo. Y en el mes de noviembre fue la fusión con el Bilbao, pero yo entré en el Banco de La Coruña. 

-¿Cuánto tiempo estuvo trabajando en Mondoñedo? 

-Unos 34 años. En el año 2004 fui para A Pontenova, en el 2008 volví a Mondoñedo, y en el 2010 me vine para A Pastoriza.

-¿Cuáles han sido sus cometidos en estos años? 

-Haces de todo. Recuerdo que había que ir por las aldeas para ayudar a la gente cuando empezaron a domiciliar las pensiones. Y, como se ve, cuando hacía falta íbamos de una oficina a otra.

-¿Va a esperar a los 65 años para jubilarse? 

-¡No! Espero irme pronto. Es posible que dentro de poco empiece con el papeleo para marcharme.