domingo, 22 de octubre de 2017

La taberna reconvertida en meca de senderistas y montañeros

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Fuente: La Voz de Galicia


Hacen falta muchos hombres y mujeres como Manolo Veiga y Lines Villarino para recuperar la fuerza y el prestigio que en su día tuvo el rural en Galicia. Ellos son los dueños de A Tenda de Manolo, una taberna de toda la vida que hace 23 años decidió explorar nuevos campos y hoy por hoy es una de las mecas de senderistas y montañeros de Galicia y de otras comunidades, atraídos por la amplia selección de artículos de primeras marcas de ropa y calzado para la práctica de estos deportes.
Manolo y Lines mantienen vivo un negocio fundado en 1949 en Ermida de Vilaboa, en el municipio lucense de A Pontenova, en plena Ruta das Reigadas. Funcionó primero como la Taberna do Ferreiro o de Jesusa, en honor a Jesusa Pérez, fundadora y madre del actual propietario, quien desde los cuatro años mamó lo que era el negocio. Él mismo reconoce que no le gustaba estudiar, por lo que a los 16 ya se puso al frente de un ultramarinos condenado a desaparecer si no fuera por la diversificación del negocio que impulsó Manolo Veiga. «Só como taberna non existiría hoxe, tendo en conta todos os gastos que hai que afrontar. A despoboación é un dos factores que máis nos afectan, pero eu confeso que a mín isto gústame moito. Vendemos de todo, funcionamos como local social e tamén preparamos uns gin tonics ben feitos», reconoce el empresario, quien recuerda claramente las primeras gestiones que realizó hace dos décadas cuando decidió innovar. Sostiene que no todo fueron facilidades y tiene muy presente el nombre del representante de una firma de renombre que le dio calabazas. Aquella negativa no le hizo rendirse. Llamó a otra puerta, la de la firma mallorquina Bestard, habló con el representante de zona y desde hace dos décadas vende botas y calzado de montaña de una de las marcas de referencia a nivel internacional. Las buenas ventas en Galicia le merecieron la visita del gerente. «Dos 35 modelos de Bestard véndese de todo. Cada vez se usan máis para a vida diaria», explica: «Do número 50 teño catro clientes fixos, un de Vigo, outro de Madrid, un terceiro de Asturias e outro daquí. O de que Bestard confiara en nós foi un acerto moi grande», confiesa Manolo, quien también vende artículos y prendas de Trangoworld, calcetines térmicos Lorpen... «Apostamos por marcas españolas, pola calidade», explica. El contar con una amplia selección de artículos le facilitó los contactos con asociaciones de senderismo y montañismo, asegura el dueño de la tienda, que mientras conversa con La Voz sigue atendiendo en el ultramarinos, donde comercializa de lunes a sábado productos de alimentación, de droguería, ferretería, calzado de otro tipo, pienso...
envíos a la isla de madeira
Además de gallegos y asturianos, A Tenda de Manolo también tiene clientes de Madrid, Valladolid, Cataluña, País Vasco... Y todo lo hacen sin web. «Acabo de mandar un pedido para a Illa de Madeira e teño outro pendente. A maioría véndoo na tenda e o resto, por teléfono. Gústame que pase todo polas miñas mans e as da muller», sostiene Manolo, quien lamenta la falta de apoyo al mundo rural: «Sobrevivir nun pobo pequeno é moi díficil».