martes, 24 de octubre de 2017

La carretera de A Pontenova a Lugo, la segunda más peligrosa de Galicia

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La carretera nacional 640, que cruza el casco urbano de A Pontenova y comunica con Lugo capital, vuelve a figurar un año más en las estadísticas de los tramos más peligrosos del país. En la clasificación realizada por la Asociación Europea de Automovilistas, una organización sin ánimo de lucro, independiente, que no recibe subvención alguna de la Administración ni de cualquier otra entidad, aparece en el número 52 de las carreteras más peligrosas de España, a tenor de diferentes parámetros como el número de accidentes registrados entre los años 2011 y 2015 y la intensidad media de tráfico.

En Galicia, este tramo de la N-640 solo es superado por otro de la N-120 en Pontevedra, en La Cañiza, que aparece en el número 30 del total de España. Otro dato relevante es que el tramo de la N-640 es el único de Lugo que está entre los más peligrosos de Galicia. Y concretando más, el punto kilométrico donde se registran más accidentes y por tanto el de mayor riesgo es el 37, que se localiza en el casco urbano de Meira. En este lugar, según la información recabada por la Asociación Europea de Automovilistas hubo entre 2011 y 2015 un total de seis accidentes con ocho víctimas en total.

El tramo de carretera que contabiliza un mayor número de accidentes y víctimas en España es el kilómetro 12 de la A-55, a la altura de Mos, en Pontevedra, que sigue ostentando el récord nacional de accidentalidad con 110 accidentes y 189 víctimas. Pero al tener una intensidad media diaria de 51.176 vehículos, su índice de peligrosidad la sitúa en el número 157 de las carreteras más peligrosas del país.
En cambio, la N-640 tiene una intensidad media diaria de 1.451 vehículos. Sus seis accidentes con víctimas la sitúan en el número 52 de España y el segundo de Galicia, a juicio de la Asociación de Automovilistas Europeos. Este colectivo destaca en su informe que de los 190 tramos localizados este año, 26 ya aparecían en el informe del año pasado y en más de la mitad ha aumentado su índice de peligrosidad.
Fuente: La Voz de Galicia