martes, 19 de septiembre de 2017

Paula Miranda (A Pontenova) forma parte de las cinco generaciones de Casa de Ánxela, en Barreiros

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Fuente: La Voz de Galicia

Julia Dorado Debén, Mamá Julia, se arregló ayer dos veces. Una para ir a misa, como hace cada domingo, y otra por la tarde, para atender los compromisos con la prensa. A sus 93 años, presidía ayer, rodeada de los suyos, el cumpleaños de su única hija, Josefa Blanco Dorado (68 años) y de su bisnieta Paula, de 26.
En la familia de Mamá Julia son mayoría aplastante las mujeres. Cuenta Raquel, una de sus nietas, que su padre, cada vez que quedaba una de las mujeres de la casa embarazadas decía siempre «ogallá sexa outra pícara». En una ocasión en que el médico predijo lo contrario (aunque luego se equivocó) incluso se había enfadado un poco.
Es una casa de gente de campo. Toda la vida, tatarabuela y abuela compaginaron las labores de la casa con las de la agricultura. Llegaron las nietas (María José, Raquel y Sandra Amieiro) y cuando tocaba ir a recoger la hierba seca o las patatas tenían que ayudar. Si protestaban el abuelo, sentenciaba «é para que aprendas o que te espera se non queres estudar».
Ahora una trabaja en un supermercado de A Pontenova, otra en el hospital y otra en el Concello de Barreiros. Paula y Jesús Miranda, hijos de María José, junto con Candela, hija de Raquel, son los tres bisnietos. Y queda aún la pequeña Carolina, de tres años, que cierra esta extensa familia.
El abuelo es el único hombre que queda en la casa patrocial, acompañado por su hija Josefa y su nieta Sandra y por Mamá Julia, que, afirma, «non me podo queixar». Le duelen las piernas, pero ello no le impide darse su paseo de una horita o visitar a una sobrina que vive cerca. Ayer, además, la entrevistaba Pepe Peinó, el marido de su nieta, para la radio.