jueves, 10 de agosto de 2017

Peregrinos que buscan lo desconocido

Grupos de españoles y de extranjeros recorren este verano la Vía Rexia do Norte



Entre señalizaciones, guías, consultas en Internet y preguntas a vecinos que están habituados a ver pasar peregrinos, la posibilidad de avanzar por una ruta jacobea sin temor a perderse parece más que sólida. Mayor riesgo, en cambio, puede entrañar un recorrido por un itinerario que no aparece entre los aceptados oficialmente ni tiene la preceptiva señalización de la Xunta. Pero tampoco ese detalle disuade a algunos que buscan lo más tranquilo, lo más desconocido o lo más curioso para llegar a laPraza do Obradoiro.

Así ocurre con la Vía Rexia do Norte, un itinerario que en Abres (Trabada) se aparta de la variante del Camino Norte que bordea el Eo -la otra cruza el Puente de los Santos- para avanzar, cerca del curso del Eo, hacia A Pontenova. Poco después del casco urbano pontenovés, en el barrio de Santa Apolonia, se aleja del río, y su referencia pasa a ser la carretera N-640, cuyo trazado cruza varias veces hasta el municipio de Castro de Rei. Desde este municipio pasa a Lugo, en donde desemboca en el Camino Primitivo.


Por la ruta han pasado este verano unos cien peregrinos. La oficina de turismo de Meira, uno de los ayuntamientos que más se ha implicado en la recuperación y en la promoción del itinerario, maneja datos desde principios de julio, y en este tiempo han pasado peregrinos solos y en grupos. La diversidad que es uno de los rasgos del Camino desde hace siglos se nota también en esta variante: hay españoles, pero también extranjeros, entre los que ha destacado un grupo de casi una veIntena de polacos.

En este mes ha pasado ya un grupo de más de medio centenar de personas. No faltan los que inician la peregrinación en Francia, y son abrumadora mayoría los que se dirigen a Santiago en bicicleta: como el trazado aún no está delimitado oficialmente, pueden ir por el arcén de la N-640 hasta llegar al Camino Primitivo. Conseguir que se les selle la compostela no es un problema: ese trámite puede resolverse tanto en parroquias como en organismos públicos -oficinas municipales o cuarteles de la Guardia Civil, por ejemplo-, como explica Yoani Jartín, encargada de la mencionada oficina meirense.

Desde hace más de un año, los ayuntamientos por los que discurre la ruta comparten esfuerzos para lograr que el itinerario logre una homologación oficial. A falta aún de ese reconocimiento, en los ayuntamientos no falta buena voluntad: en Meira y en San Tirso de Abres, ayuntamiento del occidente asturiano por donde pasa la Vía Rexia do Norte antes de llegar a A Pontenova, se habilitan los pabellones polideportivos si aparecen grupos numerosos que buscan alojamientos amplios.

El trazado está identificado y concretado entre A Pontenova y Lugo, mientras que queda pendiente el anterior a esa localidad de las riberas del Eo. Pero a los peregrinos, por los que se ve, los mueve más el entusiasmo que unos planos oficiales.