miércoles, 2 de noviembre de 2016

Los emigrantes crearon sociedades, ligas agrarias y sindicatos en toda A Mariña


Fuente: La Voz de Galicia
La labor modernizadora del agro, emprendida por los emigrantes, no se limitó a la donación de Murias para construir la Granja Escuela de A Devesa sino que fue general en A Mariña.
A comienzos del siglo XX, Galicia fue cuna del Agrarismo, el primer caso de organización camEl fenómeno no fue uniforme. Hubo agrarismo de tipo socialista y radical, de influencia católica, republicana, reformista, etc. Pero, fuese cual fuese su tendencia, tuvo delante, detrás o al lado, empujando, a los emigrantes porque era un adecuado compañero de viaje para sus propósitos innovadores. Por entonces en A Mariña surgieron sindicatos, ligas agrarias y sociedades agrícolas y ganaderas. Y también sociedades mixtas (cooperativas) de consumo y venta de productos, así como mutuas para casos de accidente o muerte del ganado.
La mayoría tenía carácter católico, como las sociedades de Ribadeo y Barreiros El Socorro, de Arante; La Prosperidad Cantábrica, de A Devesa; La Victoria, de Obe; el Sindicato de San Miguel de Reinante; la Sociedad Ganadera La Cosmopolita de Santiago de Reinante; o El Porvenir, de Remourelle. Varias de ellas, según el profesor Antón Costa, fueron la base de la Federación de Sociedades Agrarias del Partido Judicial de Ribadeo, creada en 1928, presidida por José Mª Díaz y Díaz Villamil.

Viveiro y Ourol
La sociedad Vivero y su Comarca propició la creación de muchos sindicatos y sociedades agrarias y varias de ellas fueron dirigidas por emigrantes retornados. La Liga Agraria del Landro, por ejemplo, fundada en 1913 en Magazos, fue controlada por el habanero Justo Taladrid que la puso al servicio de los intereses políticos del diputado por Lugo, José Soto Reguera, “conseguidor” de diversas mejoras para la comarca.
En Ourol, se creó en 1915 la Liga Agropecuaria que presidió Andrés Prieto Pernas, corresponsal de Vivero en Cuba y luego alcalde, y tuvo como hombre fuerte a Tomás Ramos Riguera, emigrante retornado y fundador de Vivero y su Comarca. En este concello funcionó también la Liga de Merille y las sociedades La Defensa, de Xerdiz, y La Unión, de Miñotos. Desde 1906, en Riotorto ya funcionaba la Sociedad de Labradores y Agricultores que editó un exitoso periódico mensual, El Agricultor, portavoz también de la Unión Agraria y Pecuaria de Vilaodrid.
En O Valadouro, los emigrantes pretendían montar un campo de experimentación agrícola y un colegio para enseñar Agricultura. En 1912, el diputado Juan María Cancio recibió de los emigrantes en Cuba 350 pesetas para mejorar el Campo del Árbol que se había establecido ese año en el concello. La prensa decía que «con esa cantidad se realizará una plantación de 350 árboles y se roturará el terreno dedicando una parte a vivero y otra, a experimentos». En 1912 Ferreira ya contaba con la Sociedad Agro-mutual del Valle de Oro y en 1925 Ramón Canoura encabezó en La Habana una colecta para rematar el edificio de la sociedad agraria.

Al agrario Díaz Villamil lo asesinaron falangistas y Gregorio Sanz fue encarcelado y represaliado

La labor de las sociedades, ligas y sindicatos agrarios se vio favorecida en A Mariña por la creación en 1928 de la Federación de Sociedades Agrarias de Ribadeo. Fue uno de los grandes logros de la Granja Pedro Murias pues, a través de ella, se realizaron envíos conjuntos de carne a varias ciudades y se dinamizó mucho el sector agrario comarcal.
Su presidente era José Mª Díaz y Díaz Villamil (A Pontenova 1898-Taramundi 1936), maestro en Vilameá, abogado, gobernador de Málaga y Zaragoza y diputado en 1936. Como Gobernador Civil interino de Lugo organizó la resistencia al alzamiento militar. Pero tuvo que huir hacia Ribadeo y, según Manuel Sarille, el 25 de septiembre una partida de falangistas lo asesinó cuando trataba de huir de una palleira en Batinote (Taramundi).
Otro personaje clave de la Federación fue el maestro Gregorio Sanz (Ayllón 1900-Ribadeo 1997) que impartió clases en A Devesa de 1922 a 1927 y en Benquerencia de 1928 a 1932. Fue propagandista de la Federación, su secretario y presidente de honor, militante activo de la causa agrarista e innovador pedagógico pues creó el periódico El Pequeño Escolar y llevó la Agricultura a la escuela rural.
En 1932 pasó al Instituto de Ribadeo y se convirtió en un dinamizador de la villa a través de la Biblioteca Popular Circulante, del Ateneo o las sociedades La Prosperidad y La Concordia de las que fue directivo.
En 1936 lo encarcelaron. Salió libre en 1941 pero no fue rehabilitado hasta 1959 cuando ejerció en Covas (Viveiro) y luego en Vigo. Se jubiló en 1970 y vivió en Ribadeo hasta su muerte en 1997. Inspiró el personaje del maestro de A lingua das bolboretas de Manuel Rivas.

Narciso Rocha, de San Miguel y Reinante, presidió el comité redencionista de foros de La Habana

Para conseguir el apoyo de los emigrantes de Cuba a la lucha antiforal, en 1909, el Directorio Campesino de Teis (Vigo) envió a La Habana a un delegado, Emilio Rodal. El Centro Gallego acordó inicialmente adherirse a la campaña redencionista pero pronto se desmarcó pues varios socios eran partidarios de los titulares de foros y tierras.
Entonces, algunos dirigentes de sociedades comarcales o locales cogieron esa bandera y crearon un Comité Redencionista de foros en La Habana que fue presidido por Narciso Rocha, presidente de Hijos de San Miguel y Reinante en Cuba.
El 30 de enero de 1910, Rocha remitió un escrito a las Cortes Españolas en el que pedía promulgar una ley de redención forzosa de foros “que recoja las peticiones de los agricultores del Noroeste y el Directorio Redencionista y Antiforal de Teis”.
En otro escrito, decía que de todas las causas que motivaban los males de Galicia «ninguna de tan funestas consecuencias ni que origine tan graves daños como la anacrónica subsistencia del foro que impide el desarrollo de la riqueza agrícola, contribuye a mantener el odioso caciquismo y condena al labrador a la pena de emigración o al hambre, según confirmamos por triste y dolorosa experiencia».
Rocha fue fiel al líder agrario y cura de Beiro (Ourense), Basilio Álvarez, fundador de Acción Gallega, una formación que respondía al agrarismo laico, reformista y republicano que galvanizó la agitación anticaciquil y antiforal en el rural gallego hasta 1923.
Ese año, el propio cura de Beiro y varias sociedades agrarias decidieron colaborar con la Dictadura de Primo de Rivera tras promulgar esta la Ley de Redención de Foros de 1926.
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