viernes, 3 de junio de 2016

La ruta que resurge entre siglos

Fuente: La Voz de Galicia
«Al andar se hace camino». Palabra de Antonio Machado, que ahora puede trasladarse al occidente de Asturias y al oriente de Galicia para describir el proyecto de recuperación de la Vía Rexia do Norte, un itinerario jacobeo que se aparta del Camino Norte para ir en busca del Primitivo, los dos que entran en Galicia desde Asturias, y cuya antigüedad parece sobradamente acreditada, pues se cita en documentos del siglo XIII.
Municipios asturianos -Castropol, Vegadeo y San Tirso- y gallegos -A Pontenova, Riotorto, A Pastoriza, Meira, Castro de Rei, Pol y Lugo- son los que comparten el trazado, que discurre por la margen derecha del Eo, primero en Asturias y luego en Galicia, hasta A Pontenova. En esa localidad lo cruza, y se aparta teniendo a partir de ahí una ascensión en la que avanza cruzando en varias ocasiones la carretera N-640: la atraviesa de derecha a
izquierda en Meira, de izquierda a derecha entre los municipios de Pol y de Castro y de derecha a izquierda en Ludrio (Castro de Rei).
Trabajos publicados en los años noventa del siglo pasado, cuando en la provincia se impulsaba la recuperación del Camino Norte, recogían la existencia de esta variante. La delimitación oficial de la ruta incluye este ramal hasta Abres, y en esa localidad, con una parte asturiana y otra gallega, cruza el Eo y sigue hacia Trabada.
En este siglo, incluso, se organizó alguna peregrinación y se pensó en la colocación de señales; sin embargo, la promoción de este itinerario no alcanzó el auge de otros ?piénsese, por ejemplo, en el Camino de Inverno?, por lo que los planes trazados por los ayuntamientos se centran en asentar primero la delimitación del trazado, partiendo de una base histórica, y luego solicitar la dotación de servicios que hagan atractiva la ruta.
El nombre elegido ya es en cierto modo una concesión al pasado: la encargada de la oficina de turismo de Meira, Yoani Jartín, asegura que la denominación está documentada a mediados del sigo XIII y que es «allea a localismos». Jartín incluso cree que «de pouco valería» impulsar la señalización sin haber completado antes una delimitación basada en criterios históricos.
Sí parece claro que lugares como Meira ofrecían acogida a peregrinos. La abadía benedictina cumplía ese papel, igual que en la Edad Media lo desempeñaban propiedades del monasterio situadas en lugares próximos. Y aunque la situación haya cambiado, una cierta memoria de la presencia de la ruta sí ha quedado: el alcalde de Castro de Rei, Francisco Balado, manifestó el pasado sábado que se veía pasar algún peregrino por el municipio.
La aprobación de propuestas del reconocimiento oficial de la Vía Rexia do Norte es un paso que los ayuntamientos por los que pasa han dado ?por ejemplo, el sábado 14, Castro de Rei? o prevén dar. Por la distancia que hay entre Barres (Castropol) y Lugo, unos 90 kilómetros si se circula por la carretera N-640, una semana bastaría para completar el recorrido por esta ruta, que aspira a hacerse un hueco entre las que llevan a Compostela.