martes, 14 de junio de 2016

La prensa dice de A Pontenova...


Antonio Pérez Henares, Chani. Promecal
Pescar, lo que se dice pescar, pesqué una trucha. En el Turia, en el descuento y ayudado por una tormenta que luego me castigó empapándonos a los dos alcarreños, mi primo Jesús y yo, que habíamos osado asomar por esas tierras celtas. Se nos dio mucho mejor el mus.
Pero estos encuentros son para aprender, compartir y disfrutar de las compañías y de los saberes de los demás. Para quedarte bizco como lanzan y con que maestría
recogen los campeones, hasta el del mundo vino; para asistir embobado al montaje de moscas, bichos y ninfas y hasta de un "coso" que era, no miento, un jabalí, preparado por Seijas y que ha viajado hasta Guadalajara; para que Pepe te enseñe posturas, para que Miguel haga virguerías de lances para impresionar a inexistentes féminas, para que nos riña Lorenzo, para que Alberto le saque punta risueña y para recordar a Joaquín, que este año -¡ánimo amigo!- no pudo venir porque anda en otra muy dura pelea.
Estuvimos muy bien en A Pontenova, nos trataron como si fuésemos buenos, nos dieron de comer como a náufragos y resultó más difícil irse a acostar que levantarse luego por la mañana.
Ese es mi relato. El de pescar, pescar, que se lo cuenten los que saben. ¡Ah! Se me olvidaba. Hay que poner en su sitio a esa panda, magistrados incluidos que nos quieren dejar sin pescar, de abuelos a nietos, y decirles a los de las togas que tienen cosas más serias que hacer que ponerse a juzgar a las truchas. Que amen de daño a mucha gente y a todavía más economías, lo que hacen es el ridículo. Que sean sensatos y que sacan la pata de donde han metido sus puñetas.
 
Raul Rivera. Jara y Sedal
Jara y Sedal lleva 25 años en antena.
En todo este tiempo, hemos grabado por toda España, y mucho por Galicia. Cuando crees que más o menos la conoces, te invitan a un Encuentro de Prensa como el celebrado en A Pontenova entorno al río Eo, y te llevas la sorpresa. Da igual el plano corto que el general, estamos en Galicia y los discos los llenamos con imágenes únicas, de picadas y de paisajes que trataremos trasmitir fielmente a nuestra audiencia.
Parece mentira que en tan pocos días tengamos tantas tomas válidas. Y ahora, ¿cómo lo condensas en 25 minutos? Entonces te das cuenta de que el mérito no es del equipo, es de los pescadores a los que hemos grabado, y de esas personas que nos acompañan detrás de las cámaras, que nos dicen dónde y cuándo obtener todas esas imágenes. De ellos es el mérito de estos 25 años de programa porque al final Jara y Sedal es el resultado de la pasión y el compromiso de unos pocos de la tele, y de varios cientos de grandes amigos con los que compartes experiencias inolvidables.
El Encuentro vale también para profundizar en el día a día de los ríos gallegos. Descubres cuáles son sus principales amenazas y quiénes luchan por defenderlos. Y aunque a veces desde visiones distintas o incluso opuestas, unos y otros defienden sus principios con respeto. Pero este tira y afloja es el que hace tomar buenas decisiones, aunque hace falta algo más; la prensa comprometida y vigilante, independiente y profesional que da luz allí donde a veces algunos intereses oscurecen el día a día de la gestión de nuestros tesoros naturales.
 
Nacho Rojo. Editor de contenidos de “Caza y Pesca” de Movistar +
A Pontenova para mí, no es nueva. O quizás sí. Estuve el año pasado en una visita fugaz para asistir a la entrega de la Trucha de Oro, con motivo de su arraigadísima Festa da Troita. Llegué con las dos luces de la tarde y entre sombras y las candelas tímidas de sus farolas no pude más que intuir las infinitas posturas que se dejaban entrever entre los jirones espumosos de su majestuoso Eo. En aquella ocasión lo pesqué sin entrar en el agua, visitando su ilustrado Museo de la Pesca, compartiendo miles de historias entre los pescadores de la zona. Gentes donde el Eo les baña en sus primeros pasos y donde la pesca forma parte de su ADN.
En aquella ocasión mi amigo Miguel Piñeiro se acercaba mientras oteaba los guijarros del fondo y me susurró al oído…Nachín, ¡lo pescarás!
Este año Miguel cumplió su palabra y desde El Escorial, puse rumbo a A Pontenova. Al salir de la autovía la niebla comenzó a acompañarme y después de unos kilómetros, Meira me enfiló al abismo del majestuoso valle del Eo. Aunque conocía el sendero, preferí no perderme e hice caso al navegador. Pero aquí surgió el embrujo de la zona y me llevó a un prao, lejano, abrigado por los carballos. Nada más. Como si quisieran jugar con mis ganas de disfrutar.
Los días fueron intensos. Pesqué mucho y muchas. Difíciles y muy peleonas, sabedoras que los fondos del río no dejan caminar con pausa. Aguas altas y piedras caprichosas que esconden posturas de ensueño para los salmónidos.
Nos reunimos un interesante elenco de periodistas y escritores. Era el punto de encuentro de la pesca y allí nos agasajaron para que conociéramos los entresijos de una villa salmonera, que antaño era punto de referencia para la pesca en España y que hoy trata de cambiar el paso gallego y valorar sus truchas promoviendo la Plataforma del Eo. Todo para convertir en alhajas el fantástico patrimonio natural que atesora la zona. Todo para que la pesca vuelva a ser ese motor que carbura entre frondes y hojarasca.
El primer día me hice acompañar por dos buenos compañeros. Xoel y Francisco Narla; joven pescador con altas miras y novelista de altos vuelos, respectivamente. Pescamos mucho. Peces y amistad. Después las viandas en los restaurantes de la zona, volvieron a ser la mejor de las religiones. No hay cuidado. Pote para caldearnos, cordero, salmón y ternera gallega para levantar las almas. Vino y orujos para navegar por las aguas del río…
Las tardes tuvieron también magro. Desde la problemática de la ley que condena a la pesca por Agustín Albiol, pasando por los estudios rigurosos de Pablo Caballero y el salmón gallego, hasta las clases magistrales de Mera, Seijas y Comba… “Artesáns da Pesca” reconocidos, que curiosamente atan y adoban con plumas y sedas para pescar. ¡Todo un arte!
Volví a pescar con Javier, Paco y David Arcay. Lo cierto es que destiné la tarde a observar. Muchas veces pescando olvidas lo que pisan tus pies. Vigilé a los artrópodos y admiré las espirales de la frondes tiernas del helecho. Disfruté de los lances de David. Utilizando un símil taurino, aplaudí sus “naturales”, bajando la mano, templando, mandando… otra clase de maestro, en el Eo.
El ultimo día, compartí con Lorenzo Matías y Julio Seijas. Las truchas picaban poco y decidí bajar el hilo. Comenzaron a comer y un par de buenos peces me hicieron degustar las cabriolas de estas locas cantábricas. Con Julio, cruzamos el río como dice la canción, “juntos como hermanos”, y lanzando a una postura querenciosa, un héroe. Un héroe plateado, protagonista de los acordes del mismísimo David Bowie. Luché con él. Me permitió disfrutar de sus saltos y su magnífica potencia en el aire. Y cuando él quiso… ¡me dejó su tarjeta! para que volviera.
Para que vuelva a sentir las aguas bravas de A Pontenova.
 
Francisco Narla. Escritor
A la sombra de los viejos hornos queda aún mucho del calor que forjó hierro y hombres, en un lugar de las montañas, en la frontera ente Asturias y Galicia, corre rumoroso el río Eo, bañando un pueblo nacido en los yunques de los herreros: A Pontenova.
Gente buena, mejor yantar y lugares donde pescar, qué más se puede pedir. Pues aunque parezca imposible, aún hay sitio para algo más. Al auspicio del ayuntamiento tuvo lugar un fantástico encuentro de profesionales y artistas, de campeones y aspirantes en el que truchas, reos y salmones fueron objeto de deseo.
Gracias a mi querido Piñeiro, y a las instituciones de este pueblo fantástico, he disfrutado por un par de días de la oportunidad de conocer riberas maravillosas y posturas fantásticas para tentar a las pintonas mientras conocía a gentes de toda España que me enseñaban sus trabajos y me regalaban amistad.
Hubo comidas, hubo unas cuantas cervezas, hubo también algo de labor y trabajo. Y, sin duda, espero tener la oportunidad de repetirlo.
Gracias a todos.
Un abrazo fuerte.
 
Pepe Casal. Ponente de la Ley de Pesca de Galicia
A Pontenova 2016
Cuando Miguel y Alberto me comentaron la posibilidad de realizar un encuentro de prensa en A Pontenova reconozco que me llevé una gran alegría ya que es una tierra que me trae el imborrable recuerdo de haber sido en el 2011 pregonero de la `Festa da Troita´ por excelencia de Galicia.
Allí tengo muchos y buenos amigos a los que ahora tengo que añadir dos en el chaleco de las buenas amistades que truchas, reos y salmones nos proporcionan: Xoel Bouso y Javier Méndez. Como hace unos días le dije a este último, pegarse un tute -como el que ambos se pegaron- sin naipes, no es fácil, pero es mucho más difícil hacerlo todo bien, sin fallos y siempre con buena cara y la mejor sonrisa.
Gracias a ambos y, por supuesto, a Taracho, el `Alma Máter´ de éste evento en el que tuve varios reencuentros que no se producían desde los tiempos de Vilagudín.
Ha sido un auténtico placer volver a compartir caña y mesa con Lorenzo Matías, con su hijo Yago, con Agustí Albiol, al que hay que hacerle un monumento por su cruzada en contra de ese absurdo fallo del Tribunal Supremo apoyando, entre otros a Ecologistas en Acción. El origen de todo es una ley y un decreto que la desarrolla, con un catálogo de especies invasoras que después de tantos años de invasión ya son más que autóctonas. Dejar sin pescar carpas o truchas arco iris en muchas regiones de España es un sin sentido más de los que no tienen puñetera idea de legislar, con leyes y decretos cuyos borradores elaboran los mal llamados técnicos que de pesca y de la realidad social del país no saben nada de nada de nada, y, lo peor, es que su falta de nivel y conocimiento tiene graves consecuencias ya que mandarán al paro a miles de ciudadanos y obligarán a cerrar cientos de empresas por una sinrazón.
Volviendo a A Pontenova, reencontrarme con la simpatía vestida de pescador, Antonio Pérez Henares, el amigo Chani, ha sido otra gran alegría. De esta edición, me quedaré en la retina con el retro-vadeo Santa Compaña con su primo Jesús en el área recreativa de Xinzo.
De Nacho Rojo decir que ha sido uno de los grandes triunfadores del encuentro aunque no sepamos si era salmón o reazo el pez que se le escapó en Xinzo.
En fin, termino dándole las sinceras gracias al equipo de Jara y Sedal, que nos tuvo a golpe de corneta grabando en los Cotos del Eo con la particularidad de que ellos curraban todavía más. El reto fue grande ya que un señor de 66 tacos, como yo, tuvo que dar el callo ante un campeón del mundo, David Arcay, que, aunque ya no es un niño, sólo tiene 26. David es un crack en el río y fuera de él, solo le falta ser del Celta para convertirse en súper-crack.
En fin, una semana como diría el Doc, COJOPENDA, muy bien tratados en el Hotel San Briz y en los distintos establecimientos de la zona, incluida la Tienda de Manolo que me asegura no volver a pasar frío en los pies. Con la seguridad de los súper-clavos que me trajo Manolo Mago de su tienda de Chantada, ya no hay vadeo que se me resista. Solo un deseo, que se repita, y si puede ser, alcalde Darío Campos y Taracho Rois, lo antes posible para que el Turía y el Rodil sigan teniendo truchas y las pueda seguir tentando a ballesta.
Gracias a todos.
 
Ricardo Cascos (Richo). Director del programa “Dale Carrete” en Radio Illescas
Tuve la suerte de ser invitado al primer encuentro de pesca de A Pontenova, pequeño y acogedor pueblo donde sus gentes sencillas brindan todo al visitante para sentirse como en casa.
Me hospedaron en el Hostal Navia en principio pareció un contratiempo al no estar con el grueso de los participantes, pero resulto todo lo contrario pues el hostal cumplía sobradamente mis expectativas limpio, muy cómodo y con una cobertura a internet que ya quisieran muchos hoteles de zonas más urbanitas, además en la gerencia esta un matrimonio que en todo momento está dispuesto a ayudar al viajero.
Las comidas de esos días eran copiosas como no puede ser de otra manera si viajamos al norte de España con ese toque de antaño y familiar que ponen los cocineros de estas tierras, desayunos y cenas realizados en el hotel San Briz sede de todo el encuentro donde la calidad y profesionalidad del servicio raya la perfección, aún a pesar de que más de una noche terminásemos a horas intempestivas por culpa de algunas tertulias o partidas de mus…
En cuanto a pesca, A Pontenova es una referencia a nivel de pesca de salmónidos para toda la península en sus múltiples cotos podemos encontrar las tres especies, trucha, reo y salmón.
El río Eo baña con sus aguas todos ellos y, por estas fechas y las lluvias tardías, bajaba con más corriente de lo aconsejable para sacar el máximo partido a estas y más si eres un novato en este tipo de técnica como es mi caso.
Las expertas cañas que se dieron cita en el encuentro supieron sacar del río multitud de ejemplares de cierto porte e incluso yo mismo con la master class recibida de Julio Seijas fui capaz de sacar mis primeras capturas a ninfa, señuelos estrella de todo el evento por las condiciones del río.
Esos días nos juntamos un número elevado de pescadores llegados de diferentes puntos de España y muchos no nos conocíamos, pero la labor inmejorable de la organización consiguió hermanarnos desde el minuto uno dando un ambiente cordial y de disfrute tanto en las numerosas conferencias ante los micros, como en las charlas de los pasillos.
Solo puedo despedirme agradeciendo a la organización y compañeros del evento los días vividos en el mismo y esperando que se acuerden de este humilde locutor para la próxima un saludo fuerte fuertote.