jueves, 14 de abril de 2016

Entrevistas con morriña: José María Doce Rico

Artículo realizado por Santiago Coladas

Desde pontenova.es tivemos o gusto de poder falar con José María Doce Rico (As Somozas, 1.935) que a pesar de non ter nacido no noso Concello si ten uns vínculos moi fortes co mesmo según podéis comprobar. Reproducimos literalmente a conversa en resposta a unha serie de preguntas relacionadas todas elas con A Pontenova donde José María nos vai detallando perfectamente a súa relación con estas terras:
Están de izquierda a derecha, mi madre Ramona, mi tio Manuel y mi Tia Josefa Rico Lombardero
"Yo nací en 1935 en un lugar llamado La Toca, del municipio de As Somozas, en donde mis padres se habían asentado provisionalmente a su regreso de Cuba y tenían una empresa de transportes.
Mi padre se llamaba Santiago Doce Dopico, oriundo de Puentes de García Rodríguez y conoció a mi madre en Cuba. Mi madre nació en Sanxes, barrio de San Pedro de Bogo, y en la Pila Bautismal recibió el nombre de Ramona, siendo la menor de cuatro hermanos, en donde hubo un solo varón, mi tío Manuel, cuyo apellido, Rico, que yo aún llevo, identificó a toda la familia.- Eche da casa do Rico, se decía y aun se sigue diciendo, ya que al tener solo hijas, uno de sus nietos se convirtió en nombre de Rico, para conservar el apellido.
Mis tías se llamaban Carmen y a la familia se la conocía por su marido como los Ferreriro y Josefa, con la cual...

...conviví varios veranos y a la que hacia rabiar, pero a la que siempre tuve un cariño especial, al igual que a su esposo, Camilo, poseedor de una escopeta de caza, que disparaba con pistones y que tanto yo como su nieto Sé siempre admiramos. Por cierto, hablando Sé, a quien yo tengo como primo, es hijo de mi prima carnal, ya fallecida, hija de mi tía Josefa y por lo tanto convivíamos juntos cuando yo pasaba temporadas en Sanxes, conjuntamente con su hermana Virginia, prematuramente fallecida. Mi primo Sé, en realidad y según las normas de parentesco, seria sobrino segundo, es con el que mantengo, igual que con sus antecesores, los mejores nexos de amistad. De Sé no voy a contar nada, ya que cualquier vecino de A Pontenova sabe, posiblemente mas que yo, únicamente destacar un cariño especial hacia el, su esposa Amparo y sus hijos admirar su gran espíritu emprendedor, como empresario,tanto en la decoración y ferretería con Dekor Eo como en el turismo rural con el complejo de Casasnovas.

Mis contactos con A Pontenova y que yo tenga recuerdos de los mismos se remonta a 1945 mas o menos, y son en principio el acudir a la fiesta patronal de Sanxes, “El Ángel” y a la casa de mi tía Josefa, la aventura se iniciaba con un viaje en autobuses de la época La Coruña-Lugo, comida en Lugo y a media tarde salida hacia el destino final, para lo cual, y era a primeros de Marzo, nos apeábamos, creo recordar en Santalla y me parece que en la casa de los antepasados del Sr.Coladas, ya casi anocheciendo, llenos de bártulos, entre ropas y presentes para la familia, camino a pie hasta Sanxes, que para mi era una caminata de muy señor mio. Alguna de ellas, las mas con lluvias, con unas linternas, y con temores infantiles, ya que yo, al igual que mi hermana, veíamos brillar ojos de lobos por todos los recodos del camino. Pero el la llegada y el recibimiento de la familia te hacia olvidar las dificultades del viaje. Son recuerdos que aun perduran, si bien los mas fuertes están vinculados a estancias de un mes en verano, allí me quedaba con mis tíos y mis primas, y disfrutando de subir a los arboles, era comedor empedernido de cerezas en el mismo árbol, montando en el burro para ir a la fuente a buscar agua, eran épocas en que el agua y la luz eléctrica no habían colonizado las aldeas y ni siquiera los generadores era prácticamente conocidos. La siega del irgo y centeno, todos a una, hoy por ti y mañana por mi, al igual que las mallas, autentico acontecimiento social, las merendiñas en el campo y como descanso, vino y queso de Castilla, y yo, a quien mi madre mandaba a Sanxes para ayudar a fortalecerme, lo que dio un excelente resultado, pues hoy, con 81 años, estoy como una rosa, no me cansaba de corretear por los campos y Sanxes no es .precisamente llano.
De mis estancias tengo recuerdos muy claros y otros con claroscuros, pero todos siempre muy felices,salvo la muerte de mi prima Virginia. En Sanxes leí El Quijote, estaba en la biblioteca de la escuela, en Sanxes me comí kilo y medio de tierra al caer de bruces en una tierra recién arada, ya que al grito de “el lobo, que hay un lobo”, salí desesperado cuesta abajo, mis talones daban en el culo a la velocidad que le imprimía a la carrera, que cuando tropecé y caí, creo que escupí tierra media hora.
Otro recuerdo, algo difuso, es el de haber ido a caballo, con mi prima María del Carmen y con el que después fue su marido,mas un grupo de vecinos de Sanxes, los de Marques, Ferreiro, etc. a una feria de ganado, por la Festividad de Santa Ana, en La Garganta, ya territorio asturiano. La ida fue tranquila y jaranera, la feria está algo en la bruma de los recuerdos pero el regreso está muy vivo, ya que entre los mayores, después de algún vino trasegado en la comida, las diversiones de la feria, el regreso se efectuó con grandes galopadas a las que yo bastante inexperto jinete traté en todo momento de no rezagarme, acongojado por el temor de .perderme en aquellas serranías, pero que al día de hoy y en las mismas circunstancia repetiría. Yo era un niño de ciudad, que estaba estudiando el bachillerato y se creía el mas listo de la aldea, y Dios mio, cuanto aprendí yo en Sanxes y cuanto contribuyo a mi formación la convivencia con aquel sistema de vida de aquellos años, en el que en las ciudades existían los fielatos, el pan y casi todos los alimentos estaban racionados y si tenias medios económicos comprabas lo necesario de contrabando, el famoso estraperlo.
Recordar los días en que se cocía el pan, como se preparaba el horno de leña, y los deliciosos panecillos rellenos de chorizo que me preparaba la tía Josefa, y que años después descubrí que los asturianos les llaman “bollus preñaos” y el olor del pan recién hecho, o que la tía me preparase filloas, o que yo le tirase un pistón de los de la escopeta del tío en la lareira mientras hacia el caldo y reírme de sus susto, y como me sonaba el que me llamase “pícaro” y “nenin”.
La ultima vez que fui A Pontenova, fue con mi hermana única hermana Mirta,hará unos dos o tres años, asuntos de la parcelaria, de Red Eléctrica y como siempre con la grata compañía de mi primo Sé y su encantadora esposa Amparo, con su hijo Rodrigo en que ya están descansando las labores del padre y mucho menos a Rocio dedicada a la enseñanza.-
De todos modos el contacto telefónico es .permanente y conocedor Sé de que yo soy adicto al consumo de carne de caza y él es un experto en abatirla, por Navidades me hace llegar una exuberante carne de jabalí que degustamos toda la familia.
Como los años pasan y pesan, cuando el buen tiempo sea ya un hecho, iré con mi esposa, para y pese a facebook, las redes sociales te informan, pero no tienen el calor ni el color del contacto personal, a hacer una visita al terruño de mi madre y abrazar a mis parientes"
Mi cuñado Rodolfo Rabade,mi prima María del Carmen y mi hermana Mirta.- junto al horreo de la casa de Sanxes. Mi cuñado fue un gran futbolista de los años 50, autor de un gol a Ramallets que dio lugar a crónicas, ya que el propio portero lo felicito y que dejo el futbol prematuramente por una enfermedad pulmonar.