lunes, 2 de noviembre de 2015

Los muertos del bando español eran de Foz, Lourenzá, Viveiro, O Valadouro y Ourol

Fuente: La Voz de Galicia
El periódico pontevedrés La Correspondencia Gallega fue publicando la relación de los caídos en el bando español. Los gallegos fueron 400. Entre ellos, los mariñáns Marcial Alba Gallardo, de San Martiño de Mondoñedo; Ramón Fanego García, de Foz; Francisco López Trabán, de Lourenzá; José Paleo Paleo, de Viveiro; Pedro Pedrido Carnero, de O
Valadouro; y José Pino Carballés, de Ourol.
El Desastre de Cuba -que así pasó a la historia- concluyó con la capitulación de España en el Tratado de París en 1898 por el que se perdieron las colonias de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, y con un shock en la sociedad española de tal magnitud que provocó la conciencia de haber tocado fondo en su devenir histórico.
Allí comenzó el imperialismo yanqui. Y por allí, por las venas de la Cuba libre, corrió sangre inocente, emigrante y mariñana.

Mariñanos caídos en los dos bandos de la guerra de independencia de Cuba

Los mariñanos no sólo están enterrados en el habanero Cementerio de Colón. Ahí figuran sobre todo los que vivían en La Habana y eran miembros de alguna de las 21 sociedades de emigrantes con que llegó a contar la comarca en la ciudad. Pero hay muchos otros dispersos por necrópolis de Cárdenas, Caibarien, Trinidad, Cienfuegos, Matanzas, Pinar del Rio, Santiago de Cuba, Camaguey o Sagua la Grande, principales lugares donde se radicaron.
Con Martí y con la Reina
Los mariñanos se integraron y participaron en la sociedad cubana desde los inicios mismos de la diáspora. En la llamada Guerra Mambí, unos -partidarios de la independencia de Cuba- lucharon al lado del libertador José Martí o de los generales Máximo Gómez o Francisco Villamil (que era de Ribadeo-A Pontenova), contra otros mariñanos que, enviados a Cuba como soldados por la Reina María Cristina, luchaban por contener la insurrección y por la continuidad de Cuba en el reino de España.
La mayoría de los gallegos era contraria a la independencia de Cuba. Fue el caso del ribadense Pedro Murias, del Centro Gallego o de Curros Enríquez. Pero hubo un sector minoritario de doscientos que apoyó al bando mambí. Según consta en el Indice Alfabético del Ejército Libertador, cinco emigrantes de A Mariña cayeron luchando a favor de los mambises.
Cinco con los mambises
Eran Vicente Bouza Fernández, de Foz, casado, carpintero, hijo de Manuel y Dominga. Manuel Fernández Neira, de Mondoñedo, 20 años, segador, hijo de Jacinto y Filomena. Cayetano Vázquez Fernández, de Muras, cazador. Pedro Pereira Pardo, de Ortigueira, hijo de José y Carmen, 18 años. Y el más destacado de todos, el ribadense Félix de los Ríos, hijo de Manuel y Teresa, marinero, que fue capitán del Ejército Libertador y que, según Neira Vilas, dejó escrito el libro Memorias de un gallego mambí que conserva la Casa de las Américas en La Habana.
Entonces, como ahora, los Estados Unidos tenían intereses y proyectos para la isla. Y metieron baza en un conflicto que sólo incumbía a cubanos y españoles. En 1898 provocaron la explosión de su acorazado Maine en la bahía de La Habana, echaron la culpa a los españoles y declararon la guerra a nuestro país.
Miles de muertos en 4 meses

En los cuatro meses que duró el conflicto bélico, murieron 55.000 personas pero sólo 2.000 en el campo de batalla. Lo cierto es que la mayoría falleció por enfermedades tropicales, hambre, falta de atención médica, insalubridad, etcétera