martes, 3 de noviembre de 2015

Galicia y Asturias olvidan su patrimonio natural común

Fuente: La Voz de Galicia
Hace ocho años que la Unesco concedió a un territorio compartido por Galicia y Asturias la declaración de Reserva de la Biosfera. Ambas comunidades tienen otras en su territorio, aunque la declaración de esta fue recibida con buenos deseos y mejores gestos: Vicente Álvarez Areces y Emilio Pérez Touriño protagonizaron, con la desembocadura del Eo como escenario, un acto de celebración por esa concesión en octubre del 2007, siendo ambos respectivos presidentes de los gobiernos autonómicos de Asturias y de Galicia.
Sin embargo, aquella luna de miel acabó sin dar paso a una convivencia menos apasionada pero más fructífera, y tras los gestos y las emociones iniciales el entusiasmo fue decayendo. Las fuentes consultadas responsabilizan más a los sucesivos ejecutivos autonómicos de uno y otro lado del Eo de la situación; pero sea cual sea la causa, la consecuencia actual es más que evidente: en una reunión del comité evaluador de la Red Española de Reservas de la Biosfera (RERB), celebrada hace varias semanas, este territorio ha recibido dos ceros en una puntuación que incluye el porcentaje de cumplimiento de ocho áreas distintas.
Reparto
Siete municipios gallegos y siete asturianos. Negueira de Muñiz, A Fonsagrada, Baleira, Ribeira de Piquín, A Pontenova, Trabada y Ribadeo
son los municipios gallegos de la reserva; San Martín de Oscos, Villanueva de Oscos, Santa Eulalia de Oscos, Taramundi, San Tirso de Abres, Vegadeo y Castropol, los de la zona asturiana.
Retrasos
Una gestión sin desarrollar. El informe del citado comité es revelador sobre la gestión. En la participación en la gestión y en el plan de gestión, a esta reserva se le adjudican sendos porcentajes del cero por ciento. La razón está en que todavía no se ha constituido el órgano de gestión, que sería necesario para la coordinación y el desarrollo de proyectos.
Plazos
Pasos urgentes. Queda poco más de un año para que la reserva pueda contar con un órgano de gestión y con otro de participación, que permitiría seguir una dinámica similar a la de otros territorios que cuentan con ese mismo reconocimiento. En el 2017 será evaluada, al cumplirse los diez años de su declaración.
Advertencia
Una distinción que puede peligrar. Imaginar que este territorio deje de estar catalogado por la Unesco con esa declaración no es descartable. La causa está en que ese organismo parece inclinarse en los últimos tiempos por retirar el título a territorios que no se esfuerzan por desarrollar iniciativas relacionadas con su reconocimiento.
Paradoja
Un título al primer intento. Hay territorios que deben presentarse más de una vez para entrar en ese grupo elegido por la Unesco. No ocurrió así con Oscos-Eo-Terras de Burón, que logró esa declaración la primera vez que se presentó la candidatura.
Valores
Un territorio muy variado. Vista de sur a norte, la reserva incluye un territorio que prácticamente empieza en la montaña oriental gallega -por el lado asturiano, en las sierras más occidentales- y acaba en el Cantábrico, con una gran diversidad de flora y una notable variedad de fauna.
Posibilidades
Turismo desarrollado o susceptible de lograr desarrollo. Ribadeo cuenta con una amplia capacidad hotelera, y en los últimos años, con la singular playa de As Catedrais como gran reclamo dentro y fuera de Galicia, ha hecho del turismo una de sus principales bazas; por su parte, la comarca asturiana de Oscos-Eo apostó en firme por el turismo rural e hizo de pueblos como Taramundi un modelo admirado o comentado en otras comunidades autónomas. En otros municipios el turismo es aún incipiente, pero hay recursos naturales para potenciarlo.