domingo, 25 de octubre de 2015

Una autopista de 400.000 voltios

El ganado seguirá pastando al lado de las torres.
Fuente: La Voz de Galicia
El municipio de A Fonsagrada está ya salpicado por más de una decena de torres de alta tensión de unos cincuenta metros de alto que transportarán energía a 400.000 voltios. Se trata de las obras de la línea Boimente-Pesoz, que está siendo construida por Red Eléctrica de España (REE) y que afecta a los concellos de Viveiro, Ourol, O Valadouro, Foz, Alfoz, Lourenzá, Barreiros, Riotorto, A Pontenova y A Fonsagrada, en la provincia de Lugo, y los
de Santa Eulalia de Oscos, Grandas de Salime y Pesoz, en Asturias.
Esta línea se incluye dentro del enlace entre Galicia y Asturias y se considera como la futura «autopista energética» del corredor del Cantábrico.
Energía a regiones deficitarias
El objetivo de este proyecto, según REE, es «garantizar la seguridad y calidad del suministro en todo el eje norte» y «conectar el norte de Galicia y oeste del Principado de Asturias con el fin de atender las previsiones de consumo de esta zona y facilitar la evacuación de nueva generación. Este enlace pretende cerrar el eje del Cantábrico conectando con la línea Soto-Penagos, para que zonas excedentarias como Galicia y Asturias puedan evacuar su energía a regiones deficitarias. También está enfocado a posibilitar en un futuro el suministro al tren de alta velocidad del Cantábrico».
Críticas de los vecinos
Sin embargo, muchos vecinos no ven con tan buenos ojos esta obra. Es el caso de la mayoría de los fonsagradinos. Desde hace unos días, los operarios están instalando -llegando incluso a utilizar un helicóptero, dada la dificultad de la obra- el cableado en Braña, en la zona de O Ventorrillo, en la parroquia de A Veiga de Logares. Allí hay varias casas de turismo rural y también se encuentran las más grandes explotaciones de ganado de rubia galega de la comarca.
Los vecinos critican dos aspectos: el impacto ambiental y los supuestos riesgos que esta línea de alta tensión podría tener sobre su salud y la del ganado. Por lo que se refiere al primer punto, explican que se han instalado las torres en zigzag, en vez de en línea recta, por lo que su impacto es aún mayor. Además, señalan que en lugar de dirigir la línea por la sierra, la llevan por fincas: «No monte terían que pagar máis, mentres que ao levalo por pastizal, pagan menos da metade porque din que as vacas poden estar igual», afirma un ganadero. También insiste en que la oposición vecinal ha sido enorme, pero no a todos los concellos se les ha escuchado:«Vegadeo e Taramundi, por exemplo, non quixeron a liña e non a teñen».
En cuanto a los supuestos riesgos para la salud, los vecinos insisten en que con tanta tensión eléctrica se crea un campo magnético enorme, algo que el ganado deberá soportar muchas horas al día porque estará pastando literalmente debajo de los cables y las torres. Además, afirman que el ruido es muy molesto y que es incluso mayor que el que produce un parque eólico.