miércoles, 25 de febrero de 2015

El PP repite carteles


Feijóo y Castiñeira, en el inicio de campaña de las anteriores elecciones municipales. AEP
Fuente: El Progreso
Los populares, que gobiernan en la mayoría de los ayuntamientos, han optado por la continuidad de los alcaldes que ya ejercen y solo han aplicado cambios en municipios donde hacen oposición o donde el titular ha decidido no continuar. Del más de medio centenar de candidatos que ya son oficiales, solo 14 son caras nuevas, aunque, en algunos casos, ya intentaron llegar a la alcaldía en otras ocasiones. Los neófitos o cuasi son los candidatos de Láncara, Santiago Cubillas; Lourenzá, Enma Álvarez (que es alcaldesa desde 2012, en sustitución de Miguel Martínez Sierra); Baleira, Ángel Martínez-Puga (que ocupó el sillón de Francisco Acal, tras su fallecimiento); Becerreá, Miguel Cela; Chantada, Javier Rodríguez Medela; O Incio, José Álvarez Vázquez; Monterroso, Pilar Varela; Navia de Suarna, Jesús Fernández López (que ya fue candidato en 2007); Pol, Ángeles Lenza López; A Pontenova, David Álvarez Gutiérrez; Ribadeo, Jesús López Penabad; Samos, Manuel González Armesto
(también aspiró en 2007); Rábade, Remedios González Cabarcos, y Viveiro, Antonio Bouza.
Al margen de que puedan surgir caras nuevas entre la veintena de alcaldables por nombrar, en las listas del PP, la mayoría repite y algunos son ya auténticos históricos como los de Paradela, José Manuel Mato, que con diez mandatos es el decano de los alcaldes lucenses; O Páramo, Gumersindo Rodríguez, con 32 años de gobierno, y muchos otros, como el de Muras, Issam Alnagm; el de Cospeito, Armando Castosa o el de Quiroga, Julio Álvarez, por citar algunos.
Al margen de que en algunos casos el relevo en la candidatura no se produce porque el alcalde en cuestión no quiere abandonar el sillón ni a tiros, lo cierto es que el PP, al igual que el PSOE y el BNG, tienen serias dificultades para confeccionar sus listas electorales en los 67 municipios de la provincia. Elaborar una candidatura es muy complejo, sobre todo en los municipios pequeños, porque, también en esto, se notan los efectos de la despoblación del medio rural. Hay muy pocos jóvenes o personas de mediana edad que estén dispuestos a lanzarse a la aventura de la política, por lo que conseguir un cabeza de cartel con suficiente tirón como para tener éxito es una auténtica epopeya.
A esta cuestión cuantitativa, hay que añadir que meterse en política en un municipio pequeño tiene unas implicaciones de tipo personal, e incluso familiar, que echan para atrás a muchos que podrían estar interesados en participar. Se pueden hacer amigos, pero también muchos enemigos con los que has de convivir el resto de tu vida, aunque dejes la política y vuelvas a tus antiguas obligaciones.
A estos dos aspectos, que son clásicos en la provincia de Lugo, se suma en la actualidad otra cuestión de gran importancia: ser político en estos momentos, por lo menos de mano de los partidos tradicionales, no está bien visto por un amplio espectro de la población, que lo relaciona directamente con la corrupción y el ‘choriceo’. Obviamente, con la que está cayendo, son pocos los que se ven atraídos en estos momentos por la ‘res publica’.
Si elegir al alcalde resulta complicado, completar la candidatura resulta todavía más difícil y por los mismos motivos. Por lo general, todos los partidos, aunque hagan público el nombre de sus alcaldables, mantienen bajo siete llaves el del resto de los integrantes de la lista hasta última hora. ¿Por qué? En esto coinciden todas las formaciones políticas, no se puede desvelar quién va en la candidatura hasta que no se registra oficialmente porque, en caso contrario, puede haber fugas de última hora por las presiones de los contrarios.
La renovación en los cargos públicos es saludable para el sistema democrático, pero, en la provincia de Lugo, elaborar unas listas para las municipales es una labor casi heroica y, entre otras cosas, por eso en los carteles van a seguir los mismos, algunos los de siempre.
Artículo publicado en la edición impresa de El Progreso del domingo, día 22 de febrero de 2015