miércoles, 28 de enero de 2015

La A-8 cumple un año acabada en Galicia con deficiencias pendientes

En julio se registró un grave choque en cadena en las cercanías del alto del Fiouco.
Fuente: La Voz de Galicia
Un acceso, rodeado de críticas, y otro, descartado. Cargos municipales de varios concellos acudieron al acto inaugural de esos dos tramos de la A-8 para mostrar su malestar por la carretera autonómica por la que se accede al acceso de Curros (Mondoñedo), la LU-124 (Mondoñedo-Vilameá). La vía comunica el municipio mindoniense con Riotorto y con A Pontenova, y resulta útil para que conductores de esos dos últimos municipios y de A Pastoriza accedan a la autovía; sin embargo, su mal estado, aunque luego acompañado de anuncios de mejora, lastra la conexión con la transcantábrica. Por otro lado, el Concello de A Pastoriza se mostró interesado en lograr la construcción de un nuevo enlace con la A-8 en el alto del Fiouco, aprovechando que bajo el trazado de la autovía pasa una carretera de red de la Diputación; sin embargo, ese proyecto está ahora aparcado, como reconoció en días pasados el alcalde, Primitivo Iglesias.

La próxima semana se cumple un año de la apertura de los dos tramos que completaban la autovía del Cantábrico (A-8) en Galicia. La ministra de Fomento, Ana Pastor, se desplazó a la zona -el acto inaugural tuvo lugar cerca de A Xesta- en la tarde del 3 de febrero, y al día siguiente entraron en servicio los dos tramos, Mondoñedo-Lindín y Lindín-Carreira.
La finalización de la A-8 en Galicia y la posibilidad de circular entre A Coruña o Ferrol y Oviedo o Gijón usando solo vías de alta capacidad eran entonces un logro que se saludaba con satisfacción; sin embargo, la apertura de esos dos tramos desveló, ya en el primer momento, que la circulación estaría sometida a ciertas restricciones, derivadas de las circunstancias meteorológicas de la zona por la que discurre la A-8.
El accidente que tuvo lugar el 26 de julio cerca del alto del Fiouco, con una persona fallecida y decenas de coches implicados, reveló que en días de intensa niebla, y ese lo era en grado sumo, el tráfico se encontraba con importantes complicaciones. A partir de ese día los cortes de la autovía motivados por la niebla, con la necesidad de circular de nuevo por la N-634, fueron frecuentes. Analizamos algunos elementos a tener en cuenta:
limitación
A 120 por hora, solo en dos kilómetros. Solo en dos de los 16,8 kilómetros de esos dos tramos, en los que el conductor se encuentra con notables pendientes, se puede circular a 120 por hora.- En el resto hay señales que colocan en 100 o en 90 -así ocurre, por ejemplo, en el viaducto de Lindín- la velocidad máxima permitida o aconsejada.
más seguridad
Medidas de refuerzo. En los últimos meses, tras el accidente que ocurrió en julio, Fomento acordó mejorar las condiciones de seguridad del tramo. Hay, por ejemplo, nuevas señales verticales cuya función es informar al automovilista de cómo actuar en caso de niebla: no superar los 80 por hora, no adelantar y encender las luces del coche son pautas que se fijan.
control
Un radar. En diciembre entró en servicio el radar que está instalado en las inmediaciones del Fiouco, en la zona más alta de la A-8, y que fija el límite de velocidad en 100 por hora. Solo está activado para el tráfico que circula en sentido Asturias, en un tramo en el que la velocidad máxima ya estaba antes limitada. Una señal colocada antes del tramo donde funciona el radar, en la subida de A Xesta a O Fiouco, avisa a los conductores.
peligro
La niebla y el viento, una amenaza. Las medidas adoptadas en los últimos meses iban encaminadas a corregir los problemas de visibilidad en una zona en donde la niebla, que aparece con frecuencia, es un grave contratiempo para la circulación, pero no el único: el viento también sopla con fuerza en algunos momentos. Hace meses, Fomento llegó a anunciar que se estudiaría la posibilidad de construir en la zona un falso túnel como solución que minimizase esos contratiempos meteorológicos; no obstante, desde entonces no han vuelto a anunciarse medidas que concretasen esa propuesta. La A-8 se acerca a los 700 metros, su punto de más altitud, en el alto del Fiouco (A Pastoriza) en tanto que en las inmediaciones del acceso de Arroxo (Lourenzá), a unos diez kilómetros, discurre solo a 176 metros sobre el nivel del mar. La altitud explica los problemas de niebla y de viento en esa parte de la transcantábrica.