sábado, 27 de diciembre de 2014

El cura rechazado en A Pontenova renuncia «cansado» de las protestas de los feligreses

El Obispado de Mondoñedo-Ferrol confía en apaciguar al fin el conflicto que desde hace más de tres meses enfrenta a feligreses de A Pontenova con un párroco. Acepta la renuncia del cura, quien se va «cansado» y porque «no ve otra salida» a un enfrentamiento que comenzó cuando los creyentes detectaron que una talla de la virgen había cambiado cuando él mandó restaurarla.
Anoche aún no se sabía si el obispado logrará «que se vuelva a la normalidad y cesen las manifestaciones» de feligreses en A Pontenova. El domingo repitieron concentración a las puertas de la capilla donde misaba el cura, y este viernes convocaron otra. Esas movilizaciones las atribuye el obispado a la asociación de vecinos de Conforto.
Ahora, «comprendiendo la situación pastoral y la fractura social que provoca en la zona», el obispado ha aceptado la renuncia del sacerdote Xosé Anxo Fernández López, «que cuenta con reiterados apoyos de muchos feligreses». También valora el «estado de ánimo» del cura, así como que el conflicto latente «para nada favorece la atención pastoral normal a las parroquias».
El obispado cree que en estos momentos «previsiblemente no encontrará otro párroco para A Pontenova, aunque lo intentara por todos los medios a su alcance».

El cura que rechazaban vecinos de A Pontenova renuncia y el Obispado lo sustituirá «a final de curso»


Principio del fin al conflicto entre feligreses y un sacerdote de A Pontenova. Después de meses de protestas contra él, el cura renuncia. El Obispado de Mondoñedo-Ferrol lo relevará «al final de curso» porque, entre otras razones, «con el ruido que se ha producido en las parroquias, previsiblemente no encontrará otro párroco para A Pontenova, aunque lo intentará con todos los medios a su alcance». Para este viernes, los vecinos tienen convocada otra protesta frente a la sede episcopal, en Mondoñedo.
El Obispado de Mondoñedo-Ferrol se pronuncia «ante los acontecimientos que reiteradamente se están sucediendo desde hace unos meses en A Pontenova y en algunas parroquias del mismo Concello, protagonizados por la Asociación de Vecinos de Conforto». Constata que la situación «creada para favorece la atención pastoral normal a las parroquias». El sacerdote que está al frente, «que cuenta como se ha hecho público con reiterados apoyos de muchos feligreses, solicitó voluntariamente al Obispo su cese como párroco». El obispo «tomó en cuenta esta petición, comprendiendo la situación pastoral y la fractura social que provoca en la zona, así como el estado de ánimo del sacerdote, que se siente cansado y no ve otra salida».
Todo sucede en un contexto de «escasez de sacerdotes», por eso el obispo de Mondoñedo-Ferrol «no puede acceder sin más» a la petición del cura. Entre otros motivos, porque «muchos feligreses sencillos y buenos no merecen quedarse sin sacerdote», así como razón serían las dificultades que pronostica para encontrarle sustituto. «De todos modos -prosigue el comunicado oficial del obispado- atenderá la petición del párroco al final de curso, que es la época de los nombramientos».
El Obispado de Mondoñedo-Ferrol deja constancia de que «ha asumido el compromiso que hizo en su día de volver la imagen de la Virgen de Confroto a su estado inicial, si fuera técnicamente posible, y está haciendo las diligencias legales y técnicas oportunas para que se haga realidad tal compromiso». Precisamente cambios en esa imagen religiosa detonaron un conflicto que el Obispado «espera que con estas decisiones vuelva a la normalidad y cesen las manifestaciones en dichas parroquias».
La Voz de Galicia