viernes, 20 de junio de 2014

«Soy un verdadero privilegiado por trabajar en algo que me apasiona»


PEPA LOSADA
El profesor Froilán Liz López (A Pontenova, 1.954) dice adiós a las aulas después de una larga trayectoria como docente en el IES Vilar Ponte de Viveiro. Hoy sus compañeros le ofrecen una comida homenaje en el restaurante Louzao en gratitud por su empeño y profesionalidad como docente.
-¿Cuántos años lleva en la enseñanza?
-En total 37 años.
-¿Cuáles son las cosas que más han cambiado desde sus inicios en las aulas?
-Principalmente los medios con los que se encuentran los niños. Hoy en día con las nuevas tecnologías tienen todo tipo de información a su alcance. Ahora nos centramos en otros contenidos más transversales como el compañerismo.

-¿Cree que la educación de los niños ha mejorado desde entonces?
-Es diferente, tanto la educación como los niños. Antes teníamos unas virtudes y unos defectos y hoy tenemos otros. Lo cierto es que en la actualidad tienen muchas más facilidades que antaño, y eso puede provocar que se vuelvan algo cómodos.
-¿Alguna anécdota que recuerde con cariño?
-Recuerdo una vez que me encontré a un niño en el pasillo todo desconsolado. Yo le pregunté qué ocurría, y me respondió que era incapaz de entenderle palabra alguna al profesor porque sólo hablaba en inglés, y que este lo echó del aula. Yo le dije que lo mejor era entrar y echarlo a él y respondió muy gracioso: «¡Home non, non é para tanto!».
-¿Qué es lo mejor que le ha dado su carrera como docente?
-Muchas cosas. En primer lugar me siento un privilegiado por dedicarme a algo que me apasiona. Ves como los críos avanzan, ves que pasan los años y te recuerdan, es muy gratificante.
-¿Y lo peor?
-Cuando intentas tirar de un niño para delante y ves que fracasas.
-¿Qué es lo que aprende de los alumnos?
-En ocasiones yo también me vuelvo joven. Es lo bueno de esta profesión, que conectas más con ellos que otras personas.
-¿Cómo se siente al poner fin a tantos años en las aulas?
-Me lo tomo con naturalidad, son fases de la vida. Ahora me voy a centrar en otras cosas, como mis hobbies, mis nietos o viajar con mi mujer.
-¿Qué consejo mandaría a todos aquellos que se quieren dedicar a la educación?
-Paciencia e ilusión. Yo creo que un joven necesita ver a su profesor como alguien en el que puede confiar.