viernes, 20 de julio de 2012

Conto do "Ponte de Cadavedo" por Ramon Cancio

Outra de Pontes.

Esta vez sucedeu na Ponte de Cadavedo, aínda era de madeira, jajaja, anda e que non choveu. Como todos sabedes aínda que o Riotorno non era tan troiteiro como o Eo, se contaba con especies moi apetecibles. A troitas vellas adoitaban repousar nos pozos e revoltas do rio, eu creo que neses lugares veian aos pescadores, os anzois e as culleriñas e se rian plenamente delas e mais deles. Jajajaaja.
Isto que vou relatar sucedeulle a un pescador de Puentenuevo, non era dos Patricios, magnificos troiteiros, (eses tenian mais flegma e aguante). Era un coñecido comerciante de tecidos e acostumaba a facer "paradas" neses pozos e intentar enganar coas mellores artes as troitas mais vellas.
Dende logo, ese pozo tiña as mais gordas e grandes troitas asalmonadas do rio, o sol ao traspasar a auga daba nas súas escamas e resplandecia coma se fosen pedras preciosas.
Despois da enésima vez de intentalo con todas as artes de pesca, se decia que ata con nasa, e outros aparellos sofisticados, cada vez a "cabrona da troita" parecia máis segura de non ser atrapada. Ese día non poido mais, a súa paciencia de pescador desbordouse e tras ver como se reia del, montou na bici e foise á súa casa pola escopeta de caza.
Nin curto nin preguiceiro, e co sorriso de satisfacción nos seus labios descargou os cartuchos na bochuda troita ata que a pobre remató destruída polas descargas.
Moi ao seu pesar, non logro comersela, pois acabou desfeita en mil anacos, que asi, serviron de alimento ás outras troitas do pozo.
De mais esta dicir que malia a satisfacción da súa vinganza, o triunfo foi amargo ao non poder presumir de pescar a troita, pero iso se se conformo con "cazala".

Nin que dicir ten, foi motivo "sotovoce" das risas e comentarios dos que se decataron e transmitiron a fazaña nas "polavilas" ou faladoiros de entón. Título

Conto das "polavilas" por Ramón do Roxo

Empezamos estas seccion con un relato que nos viene de Ramón do Roxo:
"Este apartado ojalá  tenga aceptación y muchos de los vecinos se animen a contar lo que escucharon de pequeños.
Las “polavilas “ mejores, eran, por lo menos en mi casa, (Casa do Roxo, Piegalvo), las que se hacían en invierno para desgranar las mazorcas de maíz. En la bodega y como no arrimados a la lumbre de la " lareira ", mientras se cocían los nabos en un pote de hierro colgado de una garmalleira . ¡ Dios¡, cuantos momentos de felicidad encierran estos recuerdos.
Normalmente eran los mas viejos los que comenzaban los cuentos, mas bien anécdotas del año que habían calado en  la cotidianidad de los días. Las buenas o malas cosechas, de las mallas alguna que otra falta a un palleiro mal terminado, los calores de verano que afectaba mas a unas parejas que otras, los que empezaban romance y los que lo acababan, bien por su gusto o por mandato de los mayores. Había de todo, y todo era interesante,  se hacían grandes silencios solo rotos por las carcajadas al finalizar el relato.
Entre muchos que recuerdo voy a contar el de la construcción del puente que unía a Villameá y Santalla, subiendo por la Portela, y ubicado en la central hidroeléctrica del Riotorto. Parece ser el alcalde convocó al vecindario y prometió que al final de la obra, (si se acababa en el plazo previsto) el pondría buen vino tinto para todos hasta que se hartaran. El alcalde era un famoso almacenista vinatero de Villaodrid, y al final  de la obra todos esperaban llegar el camión con la cuba llena de vino de su almacén  y! sorpresa ¡ llegó la cuba en un carro,  pero vacía.
La gente empezó a protestar y el alcalde mando callar, metió la cuba en la central y con la ayuda de unos cuantos de su cuerda la llenó de agua del Río Riotorto, (anda que no era mala esa agua) y con la destreza de un buen enólogo y unos cuantos sobres de polvos mágicos convirtió, la transparente agua en un maravilloso y tinto vino (dicen muy rico por cierto). Al final alguno tropezó y terminó en el cauce del origen del vino, pero hubo fiesta hasta la madrugada, y como no anécdotas para contar en la polavila. 

El nombre del Alcalde y los que se cayeron del puente recién hecho no lo voy a desvelar, pero los  de mi edad podrán dar fé  que fue verdad  y se convirtió en una comentada noticia."

¡Ojo!

Durante esta semana tivemos a ocasión de ver un coche camuflado da DGT circulando polas ruas do pobo e tamen polas vilas. Ultimamente vemos con frecuencia os axentes velando pola nosa seguridade na Pontenova. Polo tanto extremade as precaucións, non vaiades pinchar e vos queiran botar unha man. A chousa de Villaoudrid sigue a ser un dos lugares preferidos por tráfico para evitar a alta siniestrabilidad que se da nos cruces cara Xan Foucín.
Todos os avisos que se fagan son pouco con tal de evitar un accidente. Esta semana viñeron tres días, pero ainda falta sábado e domingo. Parece ser que non se dan conta de que na Pontenova contamos con un gran profesional do seu sector que cumple as mil marabillas co seu labor.

Esquela aniversario Aniceta Muiña Santomé "De Casa Muiña - Buliqueira" Vilaseca - Riotorto


La Diputación tapa baches en 3.200 kilómetros de la mayor red viaria provincial


De forma simultánea en cuatro puntos de la provincia, Ribadeo (en la carretera provincial 5203, que discurre desde la carretera de Vilamor a Reme), Taboada, Cospeito y Castro de Rei, la Diputación dio ayer el pistoletazo de salida a una nueva fase del plan de rebacheo de la red viaria provincial, la más extensa de España con 4.200 kilómetros.
La Diputación dice que podrá tapar baches en un máximo de 3.200 kilómetros. Los trabajos de acondicionamiento con riego asfáltico se extenderán en los próximos días a otros 25 municipios, entre los que se encuentran los mariñanos de Valadouro, Foz, Alfoz y Trabada.
Desde la Diputación se recordaba ayer que la institución ya concluyó los trabajos de rebacheo en casi el 60% de la red viaria provincial, tras supervisar 2.500 kilómetros de viales de su titularidad en 38 municipios, entre ellos los de Burela, Cervo, Xove, Viveiro, Ourol, O Vicedo, Lourenzá, Barreiros, Mondoñedo y A Pontenova.

Veo, veo. Estas tres fotos foron tomadas no mesmo xardín. ¿Quén sabe onde?