viernes, 7 de agosto de 2009

A Pontenova celebrará o Baixeo e o Faragull-Eo o sábado 15


A Sociedade Deportiva Albións de A Pontenova celebrará o vindeiro 15 de agosto o popular Baixeo, «baixada polo río Eo en toda clase de artefactos flotantes», e o Faragull-Eo. O descenso polo río ten aproximadamente cinco quilómetros. Os participantes concentraranse na praza do Concello ás 10.30 horas. Media hora despois sairán en dirección a Piagaponte. A baixada comezará ás 11.30. Está previsto que a chegada ao Pozo da Ola teña lugar sobre as 14.30 horas. Nese momento dará comezo a degustación de faragullos, prato típico da Pontenova e de zonas limítrofes, elaborado con fariña, ovos, leite, auga e sal. A inscrición custa 10 euros, a ingresar na conta 2091-0137-09-3000042037.

De parranda hasta que amanezca


Al contrario de los lunes, que siempre se asocian a la vuelta al curre, para los que aún no tienen vacaciones, los viernes son la chispa de la semana. Es la puerta de entrada al «finde», aunque en agosto podemos decir que la juerga la tenemos garantizada por semana, no hace falta más que echar un vistazo a los grandes carteles de este mes de las fiestas de san Lourenzo en Foz o de san Roque en Viveiro. Hay fiesta lunes, martes, miércoles... hasta que el cuerpo aguante. Hoy les proponemos empezar el fin de semana a lo grande, con las jornadas de antesala de la Maruxaina en San Cibrao y del Mercado Medieval de Mondoñedo. Atractivo, ¿no?
Como el tercer Festival das Minas que se celebrará en A Pontenova. Ya tiene fechas, el 21 y 22 de este mes y allí estarán, entre otros, Tom o Trovador, Duende Eléctrico, A Roda, Mallory, Riff-Raff y Toñito de Poi e Rasa Loba. Mucha música, sí señor, pero también con gastronomía y el tradicional homenaje al minero local.
LA VOZ DE GALICIA Eva Montenegro

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Hoy toca parrandear en San Cibrao desde las 19.30. Aunque el día principal de la Maruxaina será mañana, la víspera tiene también su tirón entre el público, que no pierde ocasión de disfrutar hasta el amanecer. Pero primero habrá que «encher o bandullo» como propone la organización con «viandas maruxainas», delante del Museo do Mar, a base de bollos preñados, empanadas y rosquillas, a partir de las 20.00 horas. A las 21.00 será nombrado el Maruxaino de Honra de este año, en el mismo lugar, y media hora después dará comienzo la auténtica y con mayúsculas parranda, «para ir quencendo motores para o día despois». Esta noche no faltará la música de las charangas y los gaiteiros, a los que se unirán los «maruxainos» formando una singular procesión por la localidad cervense.

La fiesta este viernes también estará en la ciudad episcopal, que se prepara para vivir durante el fin de semana otra edición de su popular Mercado Medieval, un viaje por la historia, la artesanía, la gastronomía, el arte, etc. En O Rincón de Mondoñedo la Queimada Popular de esta noche, cuyo «esconxuro» oficiará el mago Merlín, estará dedicado a las Mesnadas Mindonienses, de la asociación cultural O Pasatempo, que se concentrarán ante el pub esta noche para traer fuego, aire y agua. Actuarán los gaiteiros de Pena do Golpe. La Xuntanza das Mesnadas Mindonienses tendrá lugar a las 21.00 horas. Después, a las 23.30, a bailar folk con Leña Verde en la plaza del ayuntamiento y de madrugada, a partir de las 00.30, toca procesión y entrega del Aquelarre por las principales calles de la ciudad.

Como el tercer Festival das Minas que se celebrará en A Pontenova. Ya tiene fechas, el 21 y 22 de este mes y allí estarán, entre otros, Tom o Trovador, Duende Eléctrico, A Roda, Mallory, Riff-Raff y Toñito de Poi e Rasa Loba. Mucha música, sí señor, pero también con gastronomía y el tradicional homenaje al minero local.

Después de Produart, Burela vuelve a organizar una nueva feria, en esta ocasión la segunda dedicada a las antigüedades y al coleccionismo, en el pabellón de los institutos del 14 al 17 de este mes. Habrá más expositores y más días de apertura con respecto al año pasado. De nuevo vendrán anticuarios extranjeros.


Los nuevos radares cazan a un coche a 133 km/h en la Ronda


Los nuevos radares que el Ayuntamiento de Lugo instaló en dos puntos de la Ronda da Muralla, a la altura de los números 68 y 156 —frente al edificio multiusos de la Xunta de Galicia y entre la puerta del Carmen y la de Santiago, respectivamente—, han permitido constatar que algunos conductores hacen gala de una imprudencia extrema y conducen sus coches a velocidades totalmente desproporcionadas para una zona del casco urbano de la ciudad transitada por muchos peatones y limitada a 50.

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Uno de esos equipos, que comenzaron oficialmente a funcionar el pasado 27 de julio, captó la matrícula de un coche que circulaba a 133 kilómetros por hora sólo unos metros después de la Puerta del Carmen, frente a Suministros la Ronda, hace apenas unos días.



Al conducir a semejante velocidad —más del doble de lo permitido en una zona limitada a 50—, la persona que iba al volante de ese vehículo no se enfrenta únicamente a una sanción económica y a la pérdida de puntos, dado que su imprudencia está tipificada como un delito contra la seguridad del tráfico y, por lo tanto, dará lugar a la apertura de un proceso judicial contra él por vía penal.



En cualquier caso, éste no fue el único vehículo detectado a una velocidad anormalmente alta en la Ronda, porque los mismos radares captaron, prácticamente en la misma semana, a otros dos turismos que circulaban a 104 por hora, más del doble de lo permitido y en el límite entre la sanción administrativa y el delito.



Parece que, por lo tanto, ni las constantes llamadas a la prudencia por parte del alcalde de la ciudad y del responsable de tráfico, ni los graves accidentes que ya han ocurrido en la misma vía —con varias víctimas mortales—, ni siquiera el anuncio de que los propios radares comenzaban a funcionar han sido argumentos suficientes para que algunos conductores temerarios levanten el pie del acelerador. De hecho, en poco más de una semana, ambos radares han registrado una media de 40 infracciones por jornada, mientras que en el período de pruebas, a lo largo de unos veinte días, los equipos fotografiaron la matrícula de unos 500 coches que circulaban por encima de la velocidad permitida.