miércoles, 5 de agosto de 2009

La temperatura media en julio estuvo por debajo de los 20 grados en toda la provincia


El atípico verano que está viviendo la provincia de Lugo, y Galicia en general, ha quedado patente al analizar el informe climatológico correspondiente al mes de julio que periódicamente hace público la Consellería de Medio Ambiente. Aún teniendo en cuenta los contrastes entre las temperaturas y el nivel de precipitaciones registrados en la veintena de estaciones meteorológicas instaladas en la provincia lucense, lo cierto es que julio ha sido un mes más otoñal que veraniego, con pocos días de sol y bastante nubes y con un día -el 22- marcado por las fuertes lluvias.
El nivel de las precipitaciones fue mucho menor en Lugo y A Pontenova, donde se recogieron unos veinte litros por metro cuadrado.
LA VOZ DE GALICIA


Sigue leyendo...





Atendiendo a las temperaturas medias que se registraron en las estaciones de la provincia, en ningún caso llegaron a alcanzar los veinte grados. La que estuvo más cerca de marcar esa cifra fue la de Pedro Murias, en Ribadeo, con 18,4 grados. En cuanto a las máximas, la más elevada fue de 31,3 grados, en la estación de Bóveda; mientras que la mínima la registró la estación guitiricense de Sambreixo, con 3,9 grados.

Cara y cruz en Viveiro

La cifra de horas de sol en el conjunto del mes sitúa en los dos extremos de la balanza a un mismo municipio: el de Viveiro, ya que la estación meteorológica de Borreiros marca un total de 311 horas bajo los efectos del astro rey; en tanto que en la de Penedo do Galo se quedaron con 167 horas recibiendo los rayos solares.

En lo que sí coinciden todas las estaciones meteorológicas ubicadas en la provincia de Lugo es en la jornada en la que se registraron mayores precipitaciones, que fue la del día 22. En esta fecha las lluvias fueron tan intensas que en la estación viveirense de Borreiros llegaron a recogerse 69,6 litros por metro cuadrado. Una cantidad aproximada -65,2 litros- se alcanzó en la estación meteorológica de Guitiriz. El nivel de las precipitaciones fue mucho menor en otras estaciones como las de Lugo y A Pontenova, donde se recogieron unos veinte litros por metro cuadrado.

Las diferencias entre la cantidad de agua caída también se evidencian si se comparan los días de lluvia de unas y otras estaciones. Así, hubo varias en las que las jornadas lluviosas fueron más que las soleadas. Es el caso, por ejemplo, de las de Friol (Corno do Boi), con veinte días con precipitaciones; Viveiro (Borreiros), con 19; y Abadín (Fragavella) y Viveiro (Penedo do Galo), con 16. Por el contrario, en la estación monfortina de O Marroxo, solamente fueron dos los días de lluvia.

A falta de conocer los datos históricos que permitirían hacer una comparativa más amplia, solamente con observar los datos de los dos últimos años se puede deducir que el pasado mes de julio fue uno de los más lluviosos en mucho tiempo. Ni en el 2008 ni en el 2007 llegó a haber tantos días de lluvia, ni el nivel de las precipitaciones fue tan elevado. Por lo que respecta a las temperaturas, las medias mantienen unos niveles similares en los últimos años, aunque las máximas habían sido más altas tanto el pasado año como hace dos.